20130221

En mi año sin viajar al extranjero me apegué mucho a una cafetería donde comencé a ir en las mañanas. Me sentaba a tomar café orgánico con leche mientras escuchaba la música variada y las conversaciones en diversos idiomas de la gente en las mesas del alrededor. Aveces me sorprendían con una música en español o francés que no conocía. Todos los empleados eran de diferentes culturas y esta semana noté que la cajera era una mujer con velo.