20060924

La Colonia Millay, Austerlitz.

Fundada en 1973, la colonia ofrece residencias de un mes a artistas visuales, escritores y compositores. La primera vez que fui a la colonia fue en el invierno de 1997, buscando un lugar donde trabajar sin interrupciones para una exhibicion que tendria lugar en Buffalo el siguiente año. Ademas habia terminado mis estudios en la escuela de arte y extrañaba mucho estar en un ambiente que apoyara la creacion artistica.

Diciembre, 1997.

El estudio es rustico, pero adecuado y tiene luz natural con vista a unas montañas nevadas por donde voy a caminar en las tardes. El paisaje es hermoso y la propiedad contiene un riachuelo, la tumba de la poeta Edna Millay y la casa donde vivio sus ultimos años.

En la pequeña biblioteca descubro los poemas de Octavio Paz, la musica de Gigli y un libro de Eva Hesse. Tambien descubro un libro sobre Picasso de John Berger y me lo llevo a mi habitacion donde cada noche lo leo antes de dormir. Mi rutina es sencilla: me levanto temprano y a veces en la cosina comunitaria me encuentro con otros de los artistas y charlamos mientras nos tomamos un cafe, preparamos almuerzo o buscamos alguna merienda. Cada cual se va a su estudio y no nos vemos hasta la hora de la cena en el comedor donde la cosinera nos deja cenas substanciosas y deliciosas.

Una tarde memorable todos los artistas residentes salimos en grupo en busca de la tumba de Millay donde el escritor Ken Prestininzi nos lee un poema. Entonces comenzamos a hablar de poesia y sobre la vida de Edna Millay. En otra ocasion salimos a cortar un arbol de pino y el compositor Randall Eng lo lleva a la sala de la colonia donde lo adornamos. A veces en las noches nos reunimos a tomar vino, a conversar o a comer los blintzies que la escritora Marina Shron nos hace de vez en cuando. Muy pocas veces salimos al centro del poblado.

La colonia tiene reglas de mantener silencio, la musica debemos de esucharla usando audifonos y el telefono no suena sino que tiene una luz que parpadea. No todo es placentero, pues una de las residentes decide romper las reglas, crear caos y ruido, no puede ser creativa en la colonia y termina marchandose porque no soporta el ambiente.


Julio, 2004.

He regrezado a la colonia algunas veces en los ultimos años a pasar fines de semana durante eventos especiales. Siempre que vuelvo es distinto pues la colonia cambia segun la gente que la habita.

El paisaje de verano es drasticamente diferente al paisaje invernal. El riachuelo no esta congelado y las montañas se ven muy verdes.

Dede mi punto de vista, este año la obra de arte mas memorable fue el Proyecto de Escaleras de Danielle Dimston. Saliendo de las ventanas superiores del establo, las escaleras rosadas se movian flexiblemente con el viento creando visiones poeticas indescriptibles. La pareja mas intensa: la artista Helen Brandt con sus esculturas de raices y su esposo, un cientifico retirado de Columbia University. Ambos se pasaron el fin de semana acampando, hablando de sus caminatas en las montañas de Europa y aludiendo a las experiencias artisticas de Helen, incluyendo su amistad con la artista Louise Bourgeois.

Yo exhibi la serie de Piernas y Lingeries en las sala principal de la colonia, cerca del piano donde el compositor aleman Andreas Staffel daba un concierto y hablaba de Debussi.



20060914

Wednesday. 2006. Breakfast. I went early to the farmers market in Union Square. I wondered around fresh apples, apricots and nectarines; vendors, costumers, the autumnal gentle air and myself. I felt lazy, lazy and happy. I got something sweet and I felt like having a strong black coffee, but instead I went to a nearby juice bar for a mango-pineapple blend.

Today, I love the city; today I do not miss the tropic. I walk and walk, and the only thing that is bothering me is that today, I do not feel like making art anymore.